jueves, 21 de julio de 2011

Se me cae un mito

Lo siento, pero cada vez más, pienso que el fotoperiodismo, tal y como yo lo entiendo -imparcialidad dentro de la subjetividad y honestidad-, no deja de ser más que una visión romántica y utópica de lo que realmente es.

Hace un par de días se dio una vuelta más a la tuerca que oprime mi amor por este medio.




El mito catalán del fotoreporterismo de guerra, Agustí Centelles se estampó, se cayó, se hundió y con él todos los que conciben como NORMAL QUE SE RECREE UNA ESCENA BÉLICA.

Me da igual que fuera en el 1936 y él fuera republicano... Él no estuvo en esa refriega de l'Eixample y decidió recrearla y coreografiarla, seguramente porque el espiritu naif de la época que impregnaba la fotografía lo hacía normal, pero ahora no. AHORA NO. Y ningún experto, comisario ni historiador de fotografía ha tenido el valor de cuestionarlo.

Esa imagen es un ícono -porque la público Newsweek y demás- pero es un MONTAJE. Un montaje que me lanza la siguiente pregunta ¿Cuántas más escenografió durante su labor como "documentalista" en la Guerra Civil?

Me entristece ver como, cada vez más, los Reyes Magos son realmente... Fotógrafos.

Un abrazo,
David